Libros

En red, no en línea

Me ponía delante de mis alumnos con la intención de transportarles lo más cerca posible a la Alemania de 1939. Empezaba a narrarles con toda la pasión del mundo, y uno detrás de otro, aquellos amargos acontecimientos que marcaron la historia de Europa. Mis ojos orbitaban a la velocidad de la luz cuando empezaban a levantar las manos de dos en dos y de cuatro en cuatro. Tenso y con una gota de sudor recorríendome la frente les escuchaba -Profesor, ¿España qué hacía en ese momento? , ¿cómo eran las armas que utilizaban los alemanes?- , -Profesor, ¿Estados Unidos está muy lejos de Japón?- Intentaba responder a todas aquellas dudas que iban surgiendo 19, 20…21, 22, 23… pero eran insaciables, cuanta más pasión le ponía y más información les daba, más manos se levantaban.
Fue aquella experiencia la que me hizo descubrir que trataba con nativos digitales. Que mis alumnos cuando empezaban a abrir ventanas buscando información no había manera de pararles (menos mal) y no se daban cuenta que delante tenían un procesador de otra generación, incapaz de dar respuesta a sus ganas de aprender y a la velocidad que la demandaban.
Todo esto me hizo replantearme cuál era mi papel en el aula, porque si era dar únicamente información, entonces, por el bien de mis alumnos debería retirarme. Como dijo David Thornburg “Cualquier profesor que pueda ser reemplazado por la tecnología, merece serlo”. Pero autores como Prensky nunca nos dejan caer en la desesperanza y nos abren un horizonte amplio y mucho más atractivo.
“En su mayoría, los contenidos del currículo no son necesarios en sí mismos, sino “vehículos” para obtener las habilidades subyacentes que realmente queremos y necesitamos transmitir a los alumnos. La escuela debería enseñar las cuatro habilidades subyacentes fundamentales: el pensamiento eficaz, la acción eficaz, las relaciones eficaces y los logros eficaces.
Con la mayoría de las materias que impartimos podemos desarrollarlas, pero es conveniente que cada alumno las reciba en diferentes cantidades y presentadas en función de sus intereses particulares.” (Prensky M. 2015)
Marc Prensky pone a nuestra disposición dos libros que nos van a ayudar a comprender a una generación muy válida y con un potencial muy grande, pero que sigue otros esquemas.
Desde Role Learning llegamos a la siguiente conclusión: Para llegar a Marte no podemos usar el mismo vehículo que llevó al hombre a la Luna. Cuando aquel 16 de julio de 1969 en Cabo Cañaveral, el Saturno V despegó del suelo impulsando al Apolo 11 hacia la proeza más grande jamás realizada por el hombre fuera de nuestro planeta, era la tecnología más avanzada que se podía emplear para aquella misión. Ya han pasado casi 50 años y aquel aparato es una pieza de museo. Hoy en día, nuestros alumnos manejan herramientas mucho más potentes que la que llevó al hombre a la Luna, cuando ni tan siquiera existía Internet.
Desde Role Learning hemos diseñado un sofisticado vehículo para llegar más rápido y mucho más lejos a la adquisición de las competencias clave. Un Contexto Educativo Diseñado (CED)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s